La lactancia materna puede evitar que tu hijo lleve ortondoncia

Los beneficios de la leche materna sobre la salud de tu bebé son muchos: sus anticuerpos protegen al recién nacido, proporciona las cantidades adecuadas de carbohidratos, proteínas y grasa, disminuye en el pequeño el riesgo de contraer alergias o infecciones, etc.

Pero además, la lactancia materna contribuye a que la boca de tu bebé se desarrolle correctamente. De esta forma se evita que en la etapas posteriores de su vida, tu hijo tenga que recurrir a la ortodoncia para la correcta colocación de las piezas dentales.

La Sociedad Española de Ortodoncia afirma que «el movimiento de succión favorece el correcto crecimiento del maxilar inferior, de ahí la importancia de colocar al bebé enfrentado al pezón materno durante la lactancia».

¿Qué puede hacer la lactancia materna por la salud bucal de tu bebé?

Según informan desde la SEDO en los pequeños que han tomado el pecho se reducen las posibilidades de que haya mucha diferencia en el tamaño de sus maxilares. Las ventajas son muchas: se evitan las anomalías dentomaxilofaciales, las maloclusiones dentales y que, por lo tanto, en el futuro deban llevar ortodoncia.

La lactancia materna también ayuda al correcto desarrollo de la musculatura oral por lo que la función de succión-deglución-respiración se realiza de la forma adecuada. En palabras del presidente de la SEDO, «los bebés que han tomado solo biberón tienen mayor riesgo de deglución atípica, disfunción masticatoria, dificultades en la fonoarticulación del lenguaje, respiración oral, etc».

Adiós a los hábitos perjudiciales

En muchas ocasiones los bebés tienden a chuparse el dedo o a meterse cosas en la boca que pueden resultar dañinas.  Estos hábitos tan perjudiciales pueden reducirse o desaparecer si el pequeño se alimenta a través del pecho de la madre. El motivo es que los niños cubren sus necesidades de succión no nutritiva chupando en pezón.

Las rutinas de higiene durante la lactancia

La Asociación Española de Pediatría recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida. A partir de esta edad y hasta los dos años es aconsejable completar la alimentación del pequeño con la leche de la madre.

Sucede que en muchas ocasiones las madres y los padres se olvidan de que la higiene bucal es especialmente importante en aquellos niños que toman el pecho siempre que se quiera evitar la caries del lactante.

La leche materna no provoca la caries de la primera infancia pero contiene azúcares que pueden favorecer su aparición. De ahí que sea necesario limpiar los dientes de los bebés después de mamar, sobre todo antes de que se vayan a dormir.

«Como la lactancia suele darse a demanda, normalmente esto implica que se le dé el pecho también durante la noche, y sin limpiar la boca del bebé tras la toma nocturna. Es esa falta de higiene oral cuando el niño ya tiene piezas dentales lo que puede provocar las caries, no la lactancia materna», explican desde la SEDO.

Para cuidar la boca de tu bebé es aconsejable después de cada toma limpiar la zona con una gasa,  un dedal de silicona o un cepillo dental para lactantes.

¿Quieres conocer otras medidas para evitar que la boca de tu pequeño sufra problemas? En este enlace te las explicamos.

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El estrés también afecta a la salud bucodental de los niños

Los niños también sufren estrés. Los exámenes, las actividades extraescolares o la presión por destacar en alguna materia son solo algunos de los motivos que aumentan el nivel de ansiedad en los más pequeños. Su salud bucodental es una de las primeras afectadas por este problema.

En este artículo te explicamos sus síntomas y de qué forma puedes detectar la tensión emocional en tu hijo.

El bruxismo y las caries, principales consecuencias del estrés infantil

Uno de los primeros síntomas de estrés en los más pequeños es el bruxismo. Al igual que los adultos, los niños que lo sufren rechinan sus dientes de forma involuntaria durante el día y/o la noche. Las consecuencias de este trastorno son el desgaste de las piezas dentales y los dolores en el cuello, la cabeza o en las mandíbulas.

La buena noticia es que existen varios tratamientos que pueden aliviar los síntomas de esta dolencia. Nos referimos a las férulas de descarga (con las que se evita el contacto de los dientes superiores con los inferiores) y la ortodoncia (solo en el caso de que el bruxismo afecte ya a la colocación de las piezas dentales).

El estrés continuado también puede provocar caries dental.  La acidez de la saliva aumenta y como consecuencia de ello el esmalte de los dientes se acaba desgastando.

Otros síntomas del estrés en los más pequeños

Además del bruxismo y de la caries, el estrés puede provocar otros problemas en la boca de los niños. Te contamos alguno de ellos.

  • Enfermedades periodontales. Debido a la ansiedad las encías de los niños se pueden inflamar y sangrar. Si este problema persiste en el tiempo es posible que los pequeños acaben por desarrollar gingivitis.
  • Boqueras. Se trata de una infección aguda o crónica de las mucosas existentes en las comisuras de los labios. Esta es una afección relativamente frecuente en los niños ya que tienden a humedecer la zona empeorando de esta forma la lesión.
  • Herpes producido por un virus que habita en los nervios faciales. Este se reproduce cuando el organismo tiene menos defensas.
  • Aftas. Se suelen localizar en la zona interior de los labios, en las mejillas o en la lengua.
  • Mal aliento. Cuando el niño sufre estrés es habitual que tenga problemas de digestión.

¿Cómo puedo detectar que mi hijo tiene estrés?

Los primeros síntomas de alarma se ven en las encías.

  • Su color cambia. Aparecen más rojas y amoratadas.
  • Están más hinchadas.
  • Sangran en el momento del cepillado o al comer.
  • Dolor en las mismas por culpa de heridas o llagas.

Si detectas alguno de estos síntomas en tu hijo acude a tu dentista de forma inmediata para que haga una evaluación de los daños. Con el tratamiento adecuado conseguirás que los problemas bucales no vayan más allá.

En cuanto a su salud emocional deberás observar al niño y hablar con él para detectar los motivos que causan tanta tensión en él. En algunos casos deberás acudir a un terapeuta.

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Protege la salud dental de tus niños con el Ratoncito Pérez

 

¿Recordáis la caída de vuestro primer diente? Para muchos de nosotros fue una experiencia nada traumática gracias a la figura del Ratoncito Pérez, ese ser invisible que se colaba por las noches en la cama para dejarnos un regalo a cambio de nuestro pequeño tesoro dental. Gracias a él generaciones enteras de niños españoles pudieron superar con éxito el miedo a la pérdida y al dolor.

¿Pero quién es el Ratoncito Pérez y dónde nació su historia? Muchos estudiosos afirman que el responsable de su aparición en España fue el jesuíta Luis Coloma quien para consolar al futuro rey Alfonso XIII, que por entonces tenía ocho años, se inventó una historia protagonizada por un ratón muy pequeño que se deslizaba por las cañerías para llevar un regalo a las casas de los niños que habían perdido un diente de leche.

También hay estudios que indican que el famoso personaje ya era popular entre los pequeños españoles mucho antes de que Coloma escribiera su historia.

Sea cual sea su origen, la verdad es que este roedor ha ayudado a miles de niños a superar el trauma de la caída de sus dientes de leche. Y no solo en España, también en otros países europeos y latinoamericanos, adoptando en estos la forma de hadas, duendes u otro tipo de personajes mágicos.

¿De qué forma puede beneficiar a los niños el Ratoncito Pérez?

Según la odontopediatra Diana González Gandía “el Ratoncito Pérez puede ayudar, en muchos casos, a un buen comportamiento y a tener una higiene dental más intensa en los días anteriores a la caída del diente». La doctora asegura que hay niños que evitan el cepillado por las molestias que les causa la movilidad de la pieza. Con el ejemplo de este personaje y la ilusión que crea en la mente de los más pequeños, estos son capaces de superar sus miedos y de comprender la importancia que tiene mantener una boca sana.

La caída de los dientes de leche suele comenzar a los seis años de edad. Los primeros en desaparecer son los incisivos inferiores centrales, después vienen los incisivos superiores centrales y, sobre los ocho años le toca el turno a los incisivos laterales superiores e inferiores. Es así como se completa la primera fase del recambio dentario.

En esta etapa la figura del Ratoncito Pérez (o de cualquier otro personaje similar) es especialmente importante ya que se hace más fuerte en los niños la ilusión por recibir un regalo que el propio trauma. Además, en algunos casos, los pequeños también sienten miedo ante el posible rechazo que pueda suponer la pérdida de sus dientes entre sus compañeros de clase o amigos.

Consejos para que el Ratoncito Pérez recoja unos dientes sanos

González Gandía insiste en la necesidad de que los niños lleven una adecuada higiene dental desde muy pequeños. Estos son algunos de sus consejos:

  • Cepillarse los dientes tres veces al día, mejor si es justo después de las comidas.
  • El niño debe masticar alimentos con cierta dureza como por ejemplo las manzanas, las zanahorias o los frutos secos. De esta forma fortalecerán sus maxilares.
  • Cuando un diente empieza a moverse es importante seguir con el cepillado. Se deberá realizar con mucho cuidado y durante más tiempo. Así la encía no se inflama y la pieza caerá con más facilidad.
  • Los padres siempre deberán revisar el cepillado que realizan sus hijos.

En cuanto a los regalos de este personaje tan simpático, en Oral Group tenemos una recomendación: olvidarnos de los tradicionales dulces e intercambiarlos por otro tipo de obsequios más recomendables para la salud dental de nuestros hijos.

Nos gustaría conocer tu experiencia con este personaje. ¿Nos cuentas tu historia en los comentarios?

 

Los odontólogos de EEUU recomiendan extraer los dientes de leche por su alto contenido en células madre

dientes de leche

dientes de leche

 

¿Tu peque está pasando por la etapa de «caída de dientes de leche»?

Con los últimos estudios es muy probable que el ratoncito Pérez se quede en el paro…

Cuando nuestro hijo nos dice que se le mueve un diente, sabemos que será cuestión de días o como mucho semanas para que recibamos la visita del ratoncito Pérez. Algunas veces este proceso puede llegar a ser molesto para el niño y el odontopediatra nos aconseja retirárselo antes de su caída natural.

¿Qué hacemos entonces?

Pues lo habitual es dejar el diente de leche en un sobre debajo de la cama para que el señor Pérez lo recoja a cambio de un premio. Esta es la historia que le contamos al niño, pero ¿qué solemos hacer los padres? la mayoría guardamos sus dientes en una cajita como recuerdo.

Odontopediatras de EEUU recomiendan retirar los dientes de lecha antes de su caída natural

Esta es una de las noticias que nos llegan desde el otro lado del charco y también en nuestro país, se han iniciado investigaciones que corroboren esta teoría.

¿Cuál es el motivo de la extracción de los dientes de leche?

En el interior de los dientes de leche se han encontrado células madre que cuentan con la capacidad de dividirse y convertirse en otras células, capaces de formar tejidos en distintas partes del cuerpo. Esto podría resultar realmente útil para el futuro si surgiera la necesidad de alguna terapia celular y medicinal.

En uno de sus estudios (2003), el doctor Songtao Shi, investigador del National Institute of Health (NIH, EE UU), confirmó la existencia de estas células en el interior de los dientes de leche, concretamente en un tejido llamado pulpa dental, recubierto por la dentina.

Pasos los años, otras investigaciones han reafirmado este descubrimiento, así como su capacidad para regenerar los tejidos de diferentes partes del cuerpo como:los propios dientes, huesos e incluso células cerebrales.

La conservación de los dientes de leche: factor clave para la obtención de beneficios

Otra de las conclusiones de estos estudios es que los dientes e leche que mayor cantidad de células madre tienen son los que conservan un riego sanguíneo hasta el momento de su extirpación. Quiere esto decir que cuando un diente comienza a moverse, pierde ya parte de este suministro ya que por lo general la base deja de estar anclada a la encía en alguna de sus partes.

Felipe Prósper, director del Departamento de Terapia Celular en la Clínica de Navarra, añade que: «La pulpa dental contiene células con un importante potencial de proliferación y de diferenciación, fundamentalmente en tejidos como hueso, cartílago y grasa»

¿Qué opinan los odontopediatras de nuestro país?

Paola Beltri, presidenta de la Sociedad Española de Odontopediatría afirma que: “Con técnicas específicas pueden ser inducidas para formar nuevas células de cualquier tejido de los que tienen su mismo origen: corazón, hueso, músculo…”.

El futuro se prevé esperanzador…

Llegados a este punto del artículo, muchos os estaréis preguntando que debemos hacer cuando nuestro hijo se acerca o se encuentra en la etapa de la caída de los dientes de leche. Sigamos pues indagando en la noticia…

¿Cómo conservar entonces los dientes de leche para que mantengan sus propiedades?

Extraer los dientes de leche antes de que se caigan es una decisión que deben de tomar los padres con antelación.

Tomás Abad Garrido, director general de Dencells Biomedical Institute (banco de pulpa dental y células madre dentales), recomienda ponerse en contacto con el laboratorio previamente. De esta forma podrán enviar a cada uno de los hogares interesados un Biokit con todo lo necesario para introducir el diente inmediatamente después de su extracción. Se transportará y llegará en condiciones adecuadas al laboratorio donde se cultivarán y guardarán las células hasta que la persona pueda llegar a necesitarlas.

¿Qué os parece esta noticia? ¿Extraeríais los dientes de leche de vuestros hijos antes de tiempo para aprovechar su células madre?

 

 

 

 

 

¿Está tu bebé irritable y sospechas que los primeros dientes están detrás de su llanto? Practica estos cinco remedios

Hoy queremos dedicar este post a los bebés y al desasosiego que genera en los papás ver a sus pequeños abatidos por la salida de los primeros dientes.

Sobre este tema, también sobrevuelan unas cuantas leyendas y mitos que están muy instalados en nuestra sociedad y que iremos desentramando a lo largo del artículo.

¿Te gustaría calmar a tu bebé con remedios naturales sin necesidad de tener que darle ningún medicamento? Entonces quédate con nosotros hasta el final.

«Es que le están saliendo los dientes…»

Esta respuesta suele ser el cajón desastre al que se recurre para explicar muchos comportamientos del bebé y sino dime si te suenan estas frases:

  • Mi bebé lleva toda la semana llorando e irritable
  • Mi bebé lleva varios días sin apetito
  • Mi bebé no está durmiendo lo que acostumbra
  • A mi bebé le duele la zona del pañal por la irritación

¿A que en todos estos casos la respuesta suele ser la misma?

» Es que les están saliendo los dientes…»

La respuesta en todos estos casos podría ser sí y no.

Los primeros dientes

Ya hemos hablado en otras ocasiones del momento de tiempo en que los primeros dientes asoman. El proceso suele iniciarse a partir de los cinco o seis meses de vida y finalizar en torno a los dos años y medio de edad. Por supuesto, estos datos son simplemente orientativos y no quiere decir que si a tu hijo le salen antes o después ocurra nada malo.

¿Duele siempre la salida de los dientes?

Pues como buena respuesta gallega, depende. Hay bebés a los que apenas les molesta el proceso de dentición y hay otros a los que les genera gran incomodidad, molestias, dolor, irritabilidad, etc, pero esto no justifica que todo lo que le ocurra al bebé pueda incluirse en el cajón desastre de «la salida de dientes»

En el post de hoy no queremos centrarnos en cuales son los síntomas que provoca en el bebé esta etapa de su vida ni tampoco en la controversia social que existe sobre si la irritación del pañal, al igual que las posibles molestias gástricas e intestinales son causa de los primeros dientes o se deben a otros motivos.

Somos conscientes de que muchos de vosotros estáis en la actualidad pasando por este momento con vuestros bebés y lo que pretendemos es aliviar un poco vuestra angustia proponiendo una serie de remedios naturales que os ayuden a superar mejor esta etapa.

Remedios que alivian la primera dentición

1- Masajea las encías de tu bebé

Lo primero de todo es la obviedad de lavarse muy bien las manos antes de proceder al masaje. Una vez hecho esto, con un solo dedo a poder ser frío (podemos presionar un hielo antes de aliviar al bebé), presionamos las encías inflamadas parándonos en las zonas donde están emergiendo los dientes. El alivio será inmediato.

2- Cambia los mordedores fríos por fruta fresca

Mucho mejor que los mordedores de la nevera es ofrecer a tu bebé fruta fresca en trocitos. Si todavía no te has atrevido a dársela sólida, puedes probar a hacerlo con un “baby feeder mesh bag”. Seguro que los has visto en farmacias o supermercados. Se trata de unas bolsitas con red en las que puedes introducir por ejemplo una pera o manzana bien fría sin riesgo de atragantamiento. Además de alivio estará alimentándose de forma saludable.

3- Mordedores de bolitas de silicona

Actualmente se usan mucho como cadenitas para el chupete de tu bebé, además también puedes personalizarlas. Lo mejor es que el material es muy resistente y podrá morder con fuerza todo el tiempo que desee para calmarse.

4-Aceite de Clavo de olor

Las propiedades de esta planta son muy conocidas por su poder para aliviar el dolor de muelas. En el caso de los bebés, os recomendamos conseguir aceite de clavo de olor y diluirlo en aceite de oliva para posteriormente aplicarlo con un masaje en las encías de tu bebé. Si te resulta complicado conseguirlo, puedes hacer una infusión con las hojas de la planta y hacer el masaje igualmente.

5- Pañitos de tela fríos o de manzanilla

Los pañitos de tela fríos les encantan a los pequeños porque los muerden fácilmente. Hay que remojarlos en agua fría y dejarlos un rato en el congelador. Otra opción sería poner poner un hielo molido dentro de la toallita o empapar una toallita de tela fresca con infusión de manzanilla.

¿Te han gustado nuestros remedios? ¿Has probado alguno con buenos resultados?

No te olvides de...

Limpiarle la carita a bebé de forma mas habitual. El babeo excesivo puede causar irritación alrededor de los labios y barbilla del bebé. La vaselina suele dar muy buenos resultados, así como el aceite de almendras dulces o de coco.

¡Esperamos vuestros comentarios!

La atención odontológica en niños con minusvalías

Los pacientes infantiles con algún tipo de minusvalía, ya sea psíquica o sensorial, necesitan en la mayor parte de los casos una atención odontológica especial. En Oral Group lo sabemos y por eso nos gustaría ofrecer una serie de consejos sobre cómo debe ser el cuidado de la boca de estos niños según el tipo de discapacidad que tengan.

Problemas bucales en niños con discapacidad intelectual

Con mucha frecuencia estos pequeños presentan bruxismo y babeo.Las maloclusiones también son habituales por culpa de las disfunciones orales y la alteración del tono muscular.

Los problemas en la boca pueden ser mayores cuanto mayor sea el grado de DI. Las dificultades a la hora de masticar y de tragar y también para mantener una higiene oral adecuada traen consigo que muchos de estos niños tengan caries, gingivitis y otras enfermedades periodontales.

Cómo debemos cuidar su boca

Los padres o tutores de niños con DI deben saber que la prevención es el mejor tratamiento que pueden recibir. Cuanto antes acudan al especialista menos posibilidades tendrán de padecer gingivitis u otras enfermedades periodontales.

Ya desde muy pequeños, los pacientes deberán someterse a tratamientos dentales bajo anestesia general. De esta forma se reducirán las extracciones en el futuro y se evitará que desarrollen enfermedades periodontales más graves.

También es necesario incidir en la importancia de un dieta y una higiene bucodental adecuadas. Si se extreman los cuidados evitaremos que estos pequeños sufran caries.

Niños con minusvalías auditivas o visuales

La comunicación con los pequeños con algún tipo de minusvalía sensorial, como la ceguera o la hipoacusia, es el mayor problema al que se enfrentan los médicos y los padres cuando consideran que deben recibir asistencia odontológica. Os damos algunos consejos para que la atención sea la más adecuada.

¿Qué cuidados deben recibir en la clínica los pacientes con discapacidad auditiva?

– En estos casos la comunicación visual es muy importante así que es recomendable que el personal de la clínica no lleve la mascarilla puesta cuando se relacione con ellos.

– La comunicación debe ser más gestual.

– Los tratamientos deberán ser cortos y el niño deberá saber en qué consisten. Si queremos que pierdan el miedo es bueno que conozcan los instrumentos que se van a utilizar.

– El tratamiento de estos pacientes debe ser especialmente exquisito por lo que se tratarán de evitar los retrasos innecesarios.

¿Y los pequeños con ceguera?

En la mayoría de los casos, los niños con discapacidad visual sienten mucho miedo ante la idea de ir al dentista. Para acabar con su inseguridad y desconfianza el primer paso es explicarles con todo tipo de detalle en qué va a consistir el tratamiento que van a recibir.

– Los pequeños han de poder tocar los instrumentos, oir los ruidos que producen y saber el sabor que tienen los productos que se utilizan en la consulta.

– El dentista usará la técnica de manejo de conducta conocida como decir-tocar u oler-hacer.

– Durante el tratamiento hay que evitar los movimientos bruscos

– Explicar al niño cuáles son pasos que va a seguir el médico durante la consulta.

Controles que deben seguir los niños con enfermedades cardíacas

Cuando un pequeño es diagnosticado con algún tipo de enfermedad cardíaca debe acudir cuanto antes al odontopediatra. Si la prevención siempre es importante, en el caso de estos niños lo es más. Por ejemplo, para evitar que sufran dolencias como la endocarditis bacteriana estos pacientes deben hacer controles clínicos y radiográficos de forma regular.

Los programas preventivos incluyen control de dieta, terapias complementarias con flúor, sellados de fisuras e instrucciones para mejorar la higiene oral. Durante la consulta con el dentista también es preciso controlar la tensión arterial del pequeño.

 

* Todos estos consejos pertenecen a la Sociedad Española de Odontopediatría

 

 

 

Cómo actuar ante un dolor de muelas infantil

caries infantil

 

 caries infantil

Cualquiera que haya padecido un dolor de muelas sabrá que esta es una de las experiencias más desagradables que podemos sentir en nuestro cuerpo. Aunque su intensidad dependa del paciente y del tipo de lesión que se sufra, no hay nadie que pueda negar que esta es una de las peores molestias físicas que podemos tener a lo largo de la vida. De ahí que los padres sientan verdadera angustia cuando ven que sus hijos lo están sufriendo.

Sin duda alguna la mejor forma de luchar contra él es la prevención. Pero no siempre se puede evitar, así que desde Oral Group os damos algunos consejos para actuar ante el dolor de muelas infantil.

¿Por qué se produce el dolor de muelas?

Cuando el nervio del diente se inflama de forma aguda aparece un dolor intenso y punzante que se intensifica con la ingesta de alimentos fríos, calientes o dulces. La pulpitis aguda puede derivar en una infección dental que, si no se trata, puede extenderse a otras partes del diente llegando a provocar la hinchazón de la zona y fiebre. Para evitarlo, es necesario administrar antibióticos que impedirán que la infección llegue a otras zonas de la boca, cara o cuello.

Causas de la pulpitis aguda

– La caries

– Una fractura en el diente

– Una fisura. Se trata también de una fractura, pero en este caso los fragmentos no se han desplazado por lo que no siempre es visible. El problema es que los gérmenes pueden pasar igual hacia el nervio del diente.

– Una irritación producida por un tratamiento dental.

¿Qué se debe hacer cuando aparece?

El primer paso es acudir inmediatamente al dentista para que decida el tratamiento más adecuado para el paciente.

Pero ¿qué ocurre si nos encontramos lejos de algún centro asistencial o en día festivo? En estos casos es conveniente seguir estos pasos.

– Administrar al niño el antibiótico que suele tomar cuando sufre algún proceso infeccioso. La dosis será la misma que la recetada por el pediatra.

– En el caso de que el dolor prosiga, el pequeño puede tomar paracetamol o una combinación de este con ibuprofeno. Siempre hay que seguir los consejos del farmacéutico y/o pediatra.

Si el niño es menor de 7 años, no debe tomar aspirina.

– Lo más probable es que la hinchazón baje y que el dolor cese, pero esto no indica que se haya acabado con el problema. El niño debe acudir cuanto antes a su odontólogo.

El dolor de mueles sí se puede prevenir. Consejos para los padres

Sabemos que la mejor forma de evitar que el niño sufra un dolor de muelas es acudir de manera periódica al dentista. Si el pequeño va a todas las revisiones preventivas es más fácil que el odontólogo detecte de forma prevoz un problema y pueda subsanarlo a tiempo. Al mismo tiempo, los padres deben de tener en cuenta estos consejos:

– Aprender a explorar las encías de los niños. Una boca sana comprende los dientes, las encías y las mucosas.

– Cuando salen los primeros dientes, es mejor no usar productos con lidocaína o benzocaína. Lo mejor en estos casos son los mordedores.

– Las encías sanas son rosas y firmes. Si han cambiado su color, pierden consistencia o sangran, entonces están enfermas.

– El cepillado debe hacerse por lo menos dos veces al día.

– Los reveladores de placa permiten ver si el cepillado de los dientes es correcto.

– Evitar que el niño adquiera hábitos que puedan dañar sus dientes, como llevarse objetos a la boca.

– Si los padres padecen periodontitis es aconsejable que los niños entren en un programa preventivo.

En cualquier caso, no debemos olvidar que la educación también juega un papel fundamental. Los pequeños deben saber que si mantienen sus dientes limpios y sanos no sufrirán ningún dolor en su boca ni tendrán problemas más graves cuando sean adultos.

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Mi hijo tiene miedo de ir al dentista, ¿qué hago?

 

 niño en dentista

Ha llegado la hora de llevar a tu hijo a su primera revisión dental. Te has leído todos los protocolos sobre cómo prevenir la caries y otras enfermedades periodontales en los niños y tienes claro que harás todo lo posible para que tu pequeño goce de una excelente salud bucodental. Sin embargo, acaba de presentarse un problema con el que no contabas: el miedo infantil a lo desconocido.

Tú sabes que este temor es infundado y que el dentista hará todo lo posible para que el niño se sienta cómodo en la clínica. ¿Pero cómo convences a tu pequeño de esto? En este artículo te damos algunas pautas para que tu hijo acuda tranquilo a la consulta del odontólogo.

¿De dónde viene el miedo del niño a acudir al dentista?

Los desencadenantes del miedo pueden ser muchos: el olor de la clínica, el sonido que producen algunos aparatos, las malas experiencias de personas cercanas o incluso por influencia de sus propios padres.

El pequeño se siente en peligro ante una situación que es desconocida para él. Cree que va a sentir dolor y se imagina en medio de situaciones terroríficas que, aunque no sean reales, pueden llegar a paralizarle.

¿Qué pasos debo dar para que mi hijo pierda ese temor?

– El primer paso es identificar cuál es su miedo y buscar el origen del mismo. Como ya indicamos, este puede proceder de una mala experiencia sufrida por algún ser querido o simplemente su imaginación le está jugando una mala pasada después de ver el instrumental del doctor en la clínica. En cualquier caso, hay que escuchar lo que el pequeño tiene que decir, dejar que se exprese y que explique qué le causa tanto pavor. A partir de ahí, hay que transmitirles seguridad explicándoles que no sentirán dolor y que la visita al dentista es una experiencia buena para ellos y para su salud.

– Conviene decirle con suficiente antelación que va a acudir al dentista. Durante la charla hay que explicarle cuál es el trabajo del odontólogo y por qué es tan importante hacerle una visita: «así evitarás que te duelan los dientes», «tu sonrisa será mucho más bonita», «si tus dientes están sanos serás un niño mucho más fuerte», etc.

– En la sala de espera, lo más importante es que el niño esté entretenido. Si los juegos están relacionados con los dientes o su boca, la sensación de tranquilidad será más fuerte en él.

– Ya en la consulta, el odontólogo debe explicarle al niño todo lo que va a hacer e incluso mostrarle el instrumental que va a utilizar. Después hay que intentar que el pequeño centre su atención en otra actividad (un cuento, un juguete, etc) que le desvíe de lo que está sintiendo.

– Muchos dentistas aconsejan que los niños entren solos en la sala ya que la mayoría se comporta de otra manera cuando sus padres no están presentes.

Recomendaciones para evitar el pánico infantil

En Oral Group recomendamos que los niños hagan su primera consulta durante el primer año de vida. Las revisiones posteriores serán cada seis meses. De esta forma evitamos, no solo que el niño padezca alguna enfermedad en su boca, sino también que desarrolle temor hacia los odontólogos. Si convertimos las visitas al dentista en algo rutinario el pequeño aprenderá que no hay nada que temer porque se moverá en un entorno ya conocido para él. 

¿Cómo sé que mi hijo necesita tratamiento?

Existen algunas pistas que te indicarán que tu niño debe acudir al dentista inmediatamente:

– Que haya problemas en el crecimiento de las mandíbulas

– Pérdida temprana o demasiado tardía de los dientes de leche

– Tiene dificultades para masticar y para morder

– Respira por la boca

– Se chupa el dedo más de lo normal

– Sus mandíbulas están demasiado adelante o atrás.

– Sus dientes están torcidos o mal colocados

– Rechina los dientes

– Se muerde la mejilla o el paladar

– Sus dientes no se juntan o lo hacen de una forma anormal.

– Las piezas dentales están demasiado salidas

 

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Cinco preguntas sobre el cuidado de la boca de tu bebé

lactancia

 

 lactancia

Cualquier madre primeriza sabe que desde el mismo instante en que conoce su estado, su cabeza se llena de preguntas sobre la mejor forma de cuidar a su bebé. ¿Leche materna o de fórmula?, ¿será bueno el chupete?, ¿qué hago cuando le salgan los primeros dientes? Estas son solo algunas de las dudas que los padres tienen cuando descubren que un nuevo miembro va a llegar a su familia.
Desde Oral Group queremos resolver algunas de estas cuestiones, las relativas a la salud oral del pequeño que va a nacer.

1. ¿En qué momento se forman los dientes de leche?

Normalmente en la sexta semana de embarazo. Una alimentación saludable ayudará a evitar que el pequeño sufra problemas cuando se desarrolle la estructura de los dientes temporales. De hecho, los niños que nacen con poco peso o que son prematuros tienen más posibilidades de que su esmalte se deteriore.

En cuanto al calcio que los bebés necesitan para la formación de su dentadura, este no procede de los dientes de la madre si no de la alimentación que ella lleve. 

¿Y qué sucede con los dientes permanentes? Pues que estos se empiezan a formar poco antes de que tenga lugar el parto. Su desarrollo se completa cuando en el tercer año de vida del bebé. Es necesario que la madre extreme las precauciones con los medicamentos que le da a su hijo, ya que algunos pueden afectar al esmalte de los dientes permanentes.

2. ¿La lactancia materna puede ocasionar caries?

La leche materna es el mejor alimento para el bebé ya que ayuda al correcto desarrollo de su boca. Si se toman las medidas higiénicas adecuadas, esta es muy recomendable para evitar problemas como las maloclusiones.

No es cierto que la lactancia provoque caries si se prolonga durante muchos meses. La lactosa puede favorecer su aparición pero solo si no se limpia la boca del bebé correctamente.

3. ¿Y qué sucede con el biberón? ¿Puede afectar a su desarrollo?

No, siempre y cuando se tomen ciertas medidas. Una de ellas es que el orificio del biberón tenga un flujo parecido al del pecho materno. De esta forma el bebé podrá realizar los ejercicios de succión necesarios para su correcto desarrollo.

Es recomendable no añadir azúcar u otros endulzantes a la leche. Además, a partir de los 18 meses de vida es mejor que el niño ingiera todos los líquidos por una taza o vaso.

Según la Sociedad Española de Odontopediatría, con la aparición del primer diente se debe eliminar el biberón nocturno. De no ser así, es necesario limpiar la boca del bebé antes de que este se duerma.

4. ¿En qué momento se empieza a limpiar la boca del bebé?

Desde el primer momento. Cuando el bebé aún no tiene dientes se debe realizar con una gasa humedecida.

En cuanto aparezcan sus primeras piezas, la limpieza se hará dos veces al día. Se puede utilizar una gasa o un dedal suave.

A partir del primer año ya se puede empezar a usar un cepillo de cerdas suaves. La limpieza deberá realizarse al menos dos veces al día.

El hilo dental también es recomendable con la aparición de las primeras muelas.

5. ¿Debe dejar mi hijo de chupar el dedo?

Este es un hábito natural en la mayoría de los bebés. Algunos incluso empiezan a hacerlo cuando todavía están en la barriga de su madre.

Es importante que los padres acaben con este gesto transcurridos los primeros meses de vida. Si se prolonga mucho en el tiempo puede ocasionar importantes problemas en la mordida del niño.

Si el pequeño no ha dejado de chupar el dedo a los tres años, lo mejor es pedir consejo al ortodoncista u odontopediatra.

Los chupetes: de villanos a héroes

bebe chupete

 

bebe chupete

El chupete ya no es el malo de la película. Hubo un tiempo en que las madres miraban con recelo a este utensilio que tantos momentos de tranquilidad ha proporcionado a los más pequeños: «crea adicción», «es culpable de malformaciones en la dentadura», «produce infecciones de oído», etc.

Ahora todo ha cambiado y los padres ya no desconfían de su uso. En parte ha sido gracias a los numerosos estudios que han conseguido desmontar el mito de que el chupete era más perjudicial que saludable. Ya no es un villano, sino un héroe ya que, entre otras cosas, reduce el riesgo de muerte súbita del lactante y calma su ansiedad y dolor.

En este artículo os explicamos cómo debe usarse, los tipos que existen y las ventajas para la salud de vuestro bebé. 

Usos y abusos del chupete

Según un estudio publicado por la revista General Dentistry el chupete no es tan agresivo para la dentadura del bebé como siempre se ha creído. El efecto perjudicial que puede ejercer sobre la correcta alineación de los dientes es pasajero. Eso sí, este debe desaparecer antes de los tres años para que las piezas dentales puedan volver a su lugar.

Cuáles son sus efectos en la boca del pequeño

Cuando el bebé está usando el chupete los dientes centrales inferiores se desvían ligeramente hacia dentro y los que se encuentran en el maxilar superior tienden a separarse y salir hacia fuera. Los colmillos chocan entre sí y las mandíbulas no se cierran correctamente. Para que todas estas malformaciones se aprecien la presión debe ser constante durante seis horas diarias. De ahí que no todos los niños las tengan.

La autora del estudio antes citado, Jane Soxman, miembro de la Junta Americana de Odontología Pediátrica, asegura que todos estos problemas desaparecen a los pocos meses de que el niño deje de usar el chupete. Además, muchos pequeños solo lo utilizan en momentos puntuales o lo sostienen en la boca sin ejercer presión sobre él.

Recomendaciones para un uso más adecuado

· No se debe usar el chupete durante los primeros días de vida del pequeño, sobre todo si la madre le está dando el pecho. De esta forma la lactancia materna será más eficaz porque el niño aprenderá mejor el mecanismo para succionar el pezón.

· El chupete no se debe usar para retrasar una toma.

· Es mejor que el bebé use el chupete y no sus dedos para calmar su ansiedad.

· Cambiar el chupete con frecuencia, sobre todo cuando el niño tenga dientes.

· Su uso en niños mayores si está relacionado con la aparición de la mordida abierta.

El chupete y sus ventajas

· Aunque parezca un acto más natural y, por lo tanto más saludable, chuparse el dedo es más perjudicial para el niño que usar chupete. Sus manos están en contacto permanente con agentes contaminantes y además succionar el dedo puede producir problemas relativos a la alineación dental.

· Es un analgésico muy eficaz para los niños que sufren dolores.

· Reduce el riesgo de que el lactante sufra muerte súbita.

· Su uso tranquiliza a los pequeños, sobre todo cuando se encuentran en la época del destete o cuando se sienten solos porque sus padres no se encuentran con ellos.

· Ayuda a conciliar el sueño e incluso a espaciar las tomas nocturnas.

Tipos de chupete

Según la AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) el chupete debe estar hecho de material plástico, tener bordes redondeados, tener un tirador que le permita al bebé o a los padres retirarlo de la boca y con una tetina no superior a los 3,3 cm. Además, su base debe ser lo suficientemente grande para que el niño no se asfixie con él.

Os detallamos los tipos que se encuentran en el mercado:

Según su material:

– Látex. Material natural con gran resistencia a tirones y mordiscos. Se recomienda cambiarlo cada uno o dos meses.

– Silicona. Material sintético que se caracteriza por su mayor rigidez. Es más resistente y fácil de limpiar. Se debe cambiar cuando tenga marcas o deficiencias en la tetina.

Según su forma:

– Anatómicos o fisiológicos. Imitan la forma del paladar del niño o la forma del pezón de la madre.

– Redondos. Su forma ayuda a que siempre estén en posición correcta dentro de la boca.