¿Qué sabes de las muelas del juicio?

¿Debo sacarme las muelas del juicio aunque no me duelan? ¿Por qué no me han salido aún? En el caso de que me las extraigan ¿va a ser doloroso el postoperatorio? ¿Cuál es su función?

Estas son algunas de las preguntas que nuestros pacientes nos hacen cuando acuden a nuestra consulta en busca de información sobre las muelas del juicio.  Podemos constatar que hay muchas dudas sobre si es conveniente o no su extracción y también que existen muchas verdades a medias sobre estas piezas dentales. En este post aclaramos algunas de estas cuestiones.

¿Qué son las muelas del juicio y cuál es su función?

Cuando hablamos de las muelas del juicio en realidad nos estamos refiriendo a los terceros molares que empiezan a salir entre los 18 y 25 años de edad.

Para entender su función debemos hacer un viaje al pasado, en concreto, al momento en que aparecieron los primeros primates. Tanto su mandíbula como su musculatura estaban muy desarrolladas, por lo que había espacio suficiente en su boca para que nacieran más muelas y por lo tanto poder masticar mejor la comida.

En la actualidad los huesos maxilares son más pequeños y nuestra alimentación no requiere que hagamos tanto esfuerzo a la hora de masticar. Por ese motivo, la tendencia natural es que vayamos perdiendo poco a poco los terceros molares.

La mayoría de las personas tiene las cuatro muelas pero hay un grupo de población cada vez más grande que nunca las va a tener.  En otros casos, nacen solo tres, dos o una.

¿Es necesario extraerlas aunque no causen problemas?

La Guía de Práctica Clínica, Diagnóstico e indicaciones para la extracción de los terceros molares elaborada por la Sociedad Española de Cirugía Bucal  desaconseja “la extracción profiláctica de las muelas del juicio de manera sistemática. Lo adecuado en cordales asintomáticos y sin patología es valorar cada caso en particular para informar al paciente de las probabilidades que tiene de que aparezcan problemas a corto, medio y largo plazo, y decidir de forma conjunta la posible extracción”.

Sin embargo, su no extracción implica que el paciente se haga controles clínicos y radiográficos cada año.

¿Cuándo deben sacarse las muelas entonces?

Su extracción dependerá de varios factores. Pero en cualquier caso es habitual sacarlas cuando causan infecciones, salen torcidas o emergen solo parcialmente.

Cuando no hay suficiente espacio en la boca muchos profesionales aconsejan su extracción para evitar complicaciones futuras. A la hora de emerger pueden empujar a los otros dientes y causar fuertes dolores a los pacientes.

Además, las caries son muy frecuentes en estas muelas. Su limpieza es más complicada por la posición que tienen dentro de la boca.

En cualquier caso hay que acabar con el mito de que las muelas del juicio deben extraerse siempre.

Ana Suárez, doctora en odontología y profesora de la Universidad Europea de Madrid, las muelas del juicio “solo se quitan si son molestas y vemos que no van a poder salir”.

¿Es dolorosa su extracción?

No tiene porque ser dolorosa ya que siempre se utiliza anestesia. Pero sucede que, en ocasiones, de debe de quitar algo de hueso y esto implica que el postoperatorio sea algo más complicado y el paciente tenga alguna molestia durante el mismo.

Es posible que después de la extracción se produzca algún sangrado pero es algo habitual en este tipo de intervenciones, ya sean las muelas del juicio u otras piezas dentales.

También es posible que el paciente deba recibir algunos puntos pero este hecho no supone en sí ninguna complicación ni tampoco tiene porque aumentar el dolor en la boca.

El tiempo de recuperación varía según la persona pero se puede demorar una semana. Todo dependerá de la complejidad de la cirugía que se haya practicado.

¿Hemos aclarado tus dudas sobre las muelas del juicio? Llámanos y nosotros te daremos toda la información que precises.

Foto de  katemangostar – www.freepik.es

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